MI VIDA EN STUTTGART

sábado, 13 de agosto de 2011

Liberando ataduras, Sábado 13 agosto.


Últimamente,  he sentido ganas de escribir a full, pero cuando me siento frente al compu, resulta que nada fluye y no se me ocurre nada… deprimente, por decir lo menos.

Y es que cuando me siento a  escribir, es como que todo lo que pienso me parece fome, aburrido y sin ni una gracia. O sin cuerpo, o sea, pura anécdota.
Entonces me puse a leer mis publicaciones anteriores, las primeras para ser más específica.

Y voilá! Me senté a escribir nada más sobre lo que saltara de mi cabeza. Claro, al principio lo único que hacía era narrar mis estados internos, que fueron bien caóticos y luego, no sé cómo, escribía los hechos que sucedían en mi poco acontecida vida, que resultaron ser graciosos para varios, pero nunca fue la intención desde mi pluma. Y después, con la crecida de la Libe, el tiempo empezó a escasear y mis intervenciones cibernéticas fueron proporcionalmente bajando, ya que tontamente, me sentía forzada a escribir con humor… lo que antes me salió natural, sin presión ni intención, ahora, que le puse cabeza, no pasa na’!... y me cohibí.

Sí. Como que me empezó a dar lata escribir si no podía ser divertida. Pues bien, ahora mismo me digo: NO! Córtala! Sólo tienes que escribir lo que piensas, lo que sientes, lo que se te ocurra!! Si este espacio lo creaste para ti primero, entonces no te pongas barreras tú misma.

Y aquí estoy, hablando de mi proceso, y así voy a seguir.

No por falta de cosas que hayan pasado en mi vida, sino porque esto es lo que quiero. Cuántas veces tú en tu vida, te has puesto barreras estúpidas, creyendo que es el resto quien te fuerza a hacer algo, y terminas anulando tu quehacer y capacidad creativa? 

Ya, ahora que siento que no tengo que elaborar una super historia, les voy a contar cosas sueltas, pequeños trozos de mi vida que me parecen dignos de compartir.

Estuve en Salzburgo y nunca dije nada al respecto en este espacio. La ciudad preciosa, pero para mi había un valor agregado. Era la ciudad donde se filmó una de mis películas “farolitas” (así dice favorita mi hermana chica), estoy hablando de “The sound of music”, más conocida como “La novicia rebelde”.

Obvio, lo primero que hicimos al llegar, fue contratar el tour The sound of music. Entonces al día siguiente partimos tempranito a conocer las locaciones del film. Todo bien, leeeeendo!! El guía del tour nos contaba  la historia real de los Von Trapp entre parada y parada, un poco de historia de cada lugar y anécdotas varias. Sabían ustedes que este musical mundialmente famoso, acá en la propia ciudad, casi nadie lo conoce??  De hecho, nosotros entramos a la típica tienda de souvenirs, donde había de todo lo que uno pudiera imaginar en recuerditos de La novicia rebelde y le preguntamos a una vendedora  dónde quedaba el teatro que aparece al final de la peli. Qué nos dijo, no conozco la película, no sé dónde está ese teatro… plop!!

Bueno, lo freak de este tour fue cuando íbamos camino a Mundsee, a ver la iglesia donde se casan Froilan María y el Capitán. El guía contando la historia, de repente dice y ahora todos a cantar, chequearé personalmente que todos lo hagan… y empiezan los acordes de Do Re Mi… y todo el bus empezó a cantar!! Jajajajajajajajaja obvio, yo también cantaba, y no sólo eso, uno podía ver las cabezas de los turistas moverse de un lado a otro al ritmo de la música y al guía caminando por el pasillo mirando a cada pasajero y entonando Do a deer, a female deer… era cómo bien surrealista la situación, porque de ahí seguimos con So long, farewell y de verdad, todos cantaban!!! O sea, yo me creía María sentada al lado de mi capitán Von Trapp, con mi pequeña Gretel en los brazos cuando cantaba cu cu, cu cu… si me contaran algo así, por Dios que lo encontraría perno, pero bueno, ya lo hice y fue perna al chancho!! Jajajajajaja.

Bien, ya liberada de mis ataduras literarias, sólo me resta decir gracias a quienes siguen leyendo este espacio y si tienen alguna sugerencia u opinión, hablen!! Opinen!!!  Manifiéstense!! Recuerden que hace unas décadas atrás esto era algo impensado y no porque no existiera esta  tecnología  precisamente. Qué rápido se nos olvidan las cosas a veces cierto?


sábado, 6 de agosto de 2011

Una humilde reflexión sobre mi tierra


En estos últimos días he visto tanto comentario en facebook, he visto tanta noticia, tanto video, he leído tanta prensa… y todo sobre lo mismo: el movimiento estudiantil chileno.
Y siento una nostalgia feroz de mi tierra y no puedo dejar de emocionarme al ver a jóvenes tan dispuestos a sacrificar sus intereses por el bien de otros.

También me he horrorizado con la violencia y los destrozos que causan aquellas almas sin educación que ven en una manifestación la oportunidad de poner en práctica su vandalismo. Y me han dado fuertes escalofríos al ver cómo carabineros actúo en contra de los  manifestantes, como calcado de los años de dictadura.

Pienso que para el señor dueño de un kiosko de diarios y dulces en la alameda debe ser nefasto perder un día de trabajo y sueldo o peor, perder su fuente laboral que tanto le ha costado. Si ese señor fuera mi papá, simplemente me muero.

Pienso también que yo no tengo hijos estudiando, por ende, no tengo hijos con posibilidades de perder el año escolar. Frente a algo así, de verdad, no sé qué haría. Quizá sentiría rabia de ver el esfuerzo de mi hijo tirado por la borda. Quizá lo alentaría a seguir luchando por un bien mayor y para todos. Honestamente, no lo sé.

Yo estudié en un liceo emblemático, el Liceo 1. Fui a una universidad tradicional (PUC) con crédito fiscal (fondo solidario), vengo de una familia humilde que jamás podría haber pagado los altos aranceles que pedía mi casa de estudio. Mi vida es un ejemplo de cómo la educación rompe el círculo de la pobreza. Fui la primera profesional de mi familia. 

Hasta ahí suena bonito si no fuera porque, luego de dos años de egresar, o sea desde el 2005, he estado  pagando religiosamente el 5% de mis ingresos, le debo a la universidad prácticamente lo mismo que cuando egresé. O sea, voy a pagar toda mi vida. Si eso no es lucro, qué es?

Recuerdo a mis papás luchando para recuperar la democracia; me recuerdo yo pidiendo justicia para los culpables de los crímenes de la dictadura. Eso era lo que me movía cuando yo era estudiante. Las consecuencias del lucro en la educación todavía no las advertíamos en mi generación.

Creo que los procesos sociales toman su tiempo y van madurando. Y es a esta generación  a la que le ha tocado luchar por el fin del lucro en la educación, es la llamada a generar grandes cambios.

Recuerdo otras movilizaciones estudiantiles de años anteriores, el 99’, el 2002, el 2006 y en qué terminaron todas?... en nada o muy poco. Por qué? 

Porque somos un país en el que cada uno ve por lo suyo a la hora de los qui’hubo.  Claro, si mi hijo se ha esforzado tanto estudiando, si yo me he sacado la mugre para que estudie, por qué él tiene que perder el año por culpa de una manga de flojos que ni siquiera sabe por qué protesta? … mire señora, no la juzgo, no estoy en su situación, aunque creo que siempre nos quedamos con la visión más negativa de una situación…pero sabe qué? Esa es la actitud que explica el hecho de que en este país las movilizaciones siempre terminen en nada. Nadie quiere perder lo propio para conseguir algo más grande para todos los demás.

Por eso me emociona cuando veo que hay jóvenes  dispuestos a jugarse el pellejo para lograr cambios importantes que beneficiarán a todos los demás. Cuando veo que hay seres humanos capaces de pasar por alto el egoísmo y el individualismo tan aletargado en el que hemos caído buena parte de nuestra sociedad, sabiendo que lo que conseguirán probablemente no los beneficiará a ellos pero si a las futuras generaciones. 

Le pregunto a usted señora que se queja por la falta de clases de su hijo, o a usted señor que trabaja en la educación desde dentro hace un par de gobiernos ya, a usted señora que ya educó a sus hijos y lo pudo hacer en un buen colegio o a ti, adulto joven, que ya estudiaste en un liceo y en la universidad con crédito fiscal igual que yo y ahora eres profesional: sería ud. capaz de dejar un mes de sueldo completo para  donarlo a una causa mayor de bien común? … Yo, creo que no podría, y al igual que ud. tengo miles de razones. Sin embargo, hoy tenemos jóvenes que no temen perder su año escolar… un año de sus vidas!!! Por el futuro de nuestros hijos.

 Entonces le hago otra pregunta, porque convengamos en  que todos sabemos que el sistema educacional chileno está mal: Qué hace o ha hecho ud. para mejorar este sistema? Cuál es su aporte? Y si ha hecho algún aporte, cree que ha servido? Ha cambiado la situación?

Qué he hecho yo? Nada concreto. Sólo apoyar desde la distancia por las redes sociales, publicar y difundir cada video o nota de prensa que me parece que aporta a la reflexión y al debate, tratando de no juzgar pues no soy quién para hacerlo, aunque a veces eso me cuesta mucho.  No puedo hacer más y me da vergüenza cuando veo  que el futuro de mi hija está en juego. Si las cosas no cambian, cuando la Libe vaya a la universidad, el arancel va a ser impagable.

Tengo fe en que este movimiento genere los cambios de la sociedad necesita.  Hoy, como siempre, son los jóvenes los llamados a golpear fuerte para derribar esas barreras levantadas por quienes no piensan más que en llenar sus bolsillos, esas personas que olvidaron que alguna vez fueron jóvenes y quisieron cambiar el mundo. Las familias chilenas no pueden seguir alimentando a este monstruo educacional que se vende al mejor postor y que nos deja endeudados de por vida. 

Para que el día de mañana no haya vándalos destruyendo las calles en vez de manifestarse pacíficamente, es necesario que hoy apostemos por los grandes cambios.  Esos típicos encapuchados que van por la violencia primero, necesitan aprender, educarse, tener igualdad de oportunidades para que puedan enseñarle a sus hijos a ser personas de bien. Sin educación no se rompe el círculo de la pobreza. Y mientras se lucre con la educación, cómo ésta podría mejorar si hay alguien de atrás que quiere llenar primero sus bolsillos. Es indispensable que se termine el lucro en la educación y que sea el estado quien garantice igualdad y calidad para todos los estudiantes, no una municipalidad.

Y no se trata de ir en contra de un gobierno. Sí, es cierto, todos saben que no me gusta este presidente, pero  el problema con la educación no empezó con Piñera. Empezó cuando él y sus secuaces  apoyaban al dictador, entonces podríamos decir que este gobierno ayudó a sembrar lo que hoy están cosechando. No se quejen. La derecha nunca se ha caracterizado por defender los derechos del pueblo. Pero en su campaña presidencial Piñera habló de un gran cambio, bueno pues, cumpla  su palabra entonces pues caballero. Haga honor a ese 51%  de chilenos que creyó en ud. y demuestre que es capaz de hacer un gran cambio.  Ese cambio que esperamos millones de chilenos, el que fue prometido el año 88’ con la alegría que nunca llegó o el 89’ cuando nos dijeron que ganaba la gente y así sucesivamente durante 20 largos años… y nunca llegó. Hoy es tiempo de defender a nuestros pares no a políticos chupasangre que van a calentar al silla al congreso, si ellos hubiesen hecho bien su pega, hoy no estaríamos en esto.

Sabemos que las cosas no van a cambiar de la noche a la mañana, una vez que se ponga fin al lucro educativo viene un largo camino para recuperar el terreno perdido a manos de empresarios inescrupulosos, pero ud. Piñera  tiene la oportunidad de pasar a la posteridad  como el presidente que puso fin al lucro en la educación.  Es mejor que ser recordado por un 26% no? Digo, como para salvar su ego al menos.

No quisiera saber más noticias sobre detenidos, represión y destrozos en las calles, quisiera leer que este movimiento se hace más fuerte, que le gana terreno al egoísmo individualista y que el sacrificio de tantos jóvenes valdrá la pena.

Y aunque yo no puedo hacer nada más, me emociona y me siento orgullosa cuando mi familia me cuenta que mi primo, que está en 4°medio, dice que hay que llegar hasta las últimas consecuencias sin importar lo que pase, o  cuando mi mamá me dice que va a ir a marchar por el futuro de sus nietos… esa es mi familia!!.



miércoles, 27 de julio de 2011

Miércoles 27 de julio


Hace unos días, fui al cine con mi amiga Vero. 

El cine era en sí toda una experiencia (me refiero al espacio físico). Yo iba feliz. La peli en cuestión era una especie de documental sobre Pina Bausch. Linda ella. La conocen? Es una bailarina alemana y la más grande coreógrafa de danza contemporánea de este siglo y del pasado.

Eso ya era para ir feliz, pero cuando vi el cine… guuuaaaauuuuuuuu… como que yo ya estaba acostumbrada a las grandes y modernas salas de los cines capitalinos, se me había borrado del disco duro que alguna vez existieron cines como el Continental, donde vi el rotativo de Fiebre de amor y Ya nunca más de Luis Miguel o el Gran Palace, con la Sociedad de los poetas muertos y su Carpe Diem tan manoseado por allá en los comienzos de los 90’.  A lo más recordaba el Normandie y sus películas de culto. El biógrafo admito que no lo conozco.

Pero este cine del otro día era como de otra época. Era pequeño, me atrevo a decir que no más de 100 personas cabrían sentadas. Los filas de asientos bien separadas unas de otras y con una especie de barra de madera en frente a los asientos donde uno podía poner lo que compraba en el pequeño bar que estaba al final de la sala. Sobre la barra habían unas mini lámparas, nunca las prendimos, no sé si funcionaban. No habían grandes vasos de palomitas de maíz o vasos de bebidas multinacionales con su bombilla. Galletas, maní, papas fritas y chocolates y para beber cervezas, copas de vino y otros cocktailes que te llevaban tu puesto. Los asientos tenían una tela suave, a tono con toda la sala. Todo en café y colores tierra. Unas lámparas como de casa antigua de Ñuñoa en lo alto de las paredes y la música de fondo era como de los años 50’. 

Era el escenario perfecto para la peli de Pina Bausch, fue toda una experiencia ir a ese cine.  Además que ver pedacitos de los montajes de Pina  en el cine es casi como estar viéndolos en directo. Y con ella uno no puede permanecer indiferente.

Pina Bausch representa para mi la belleza hecha arte. Sólo he visto uno de sus montajes y al final, cuando éste terminó y había que aplaudir, yo figuraba de pie en el Teatro Municipal de Stgo., aplaudiendo a rabiar, con el alma suspendida, emocionada un montón… nunca había visto algo tan hermoso como ese montaje… todos mis sentidos estaban conmovidos, no podía dejar de aplaudir porque ni siquiera podía decir una palabra, era una reacción natural de mi cuerpo a lo que había visto, totalmente visceral. Sentía que si dejaba de aplaudir me iba a largar a llorar a mares.

Esa vez salí feliz del teatro. Y ahora me sentía igual saliendo del cine. Era una película preciosa. El cine era precioso. A la salida llovía y con mi amiga Vero caminamos a tomar un taxi. Yo ya veía que salía Gene Kelly y nos cantaba “Singing in the rain”. Pucha que estaba feliz…

Y es que todo había sido una experiencia muy placentera.

Se han fijado que cuando uno ve una obra de arte, en cualquiera de sus manifestaciones, o un personaje en una obra de teatro o en una película y está bien hecho, a uno le encanta? Pensemos, por ejemplo, en un jorobado. Si vemos que el  personaje está caracterizado a medias y se le ven las hilachas, uno como que no le compra nada al actor, y hasta le decimos “el mono” en vez de personaje. Pero si el “mono” está muy bien caracterizado, al punto que uno llega a preguntarse ¿es un jorobado de verdad? Uno dice ooohhh qué bueno el actor!!  Díganme si eso que se siente al ver algo bien hecho, no es una sensación placentera?... bueno, ése es el placer del que hablaba Aristóteles en su libro Poética, es el placer estético. Se los presento si no lo conocían.

Ah! Yo adoro sentir ese placer… y ese día en el cine todo confabuló para extasiarme de placer estético.

La sensación de felicidad en mi interior me duró un par de días…

domingo, 15 de mayo de 2011

Domingo 15 de mayo

La verdad, no soy una amante loca de los animales como muchos amigos míos. Sólo dos veces y media tuvimos mascota en mi casa. Siempre fueron perritos.
 Esa media vez, sólo cuidamos entre mis primos y nosotros al perrito de un tío. Perrito que se salió por la reja del jardín el segundo día y lo atropellaron. Para qué les cuento el llanterío de cabros chicos que hubo.
La segunda vez, mi hermano llegó con un cachorrito a la casa y mis papás aceptaron que se quedara. Luego nos cambiamos de casa. El Pipo obvio, se fue con nosotros. Se ambientó en un santiamén a sus nuevos territorios, hasta que al cabo de unos meses desapareció así sin más. Fue un fin de semana. Mi hermano buscó día y noche al Pipo, por varios días, nunca apareció. Hasta que nos llegó el rumor que ese maldito fin de semana había llegado un circo a unas cuadras de la casa y que no sólo nuestro inteligente Pipo estaba perdido, sino que oh! coincidencia, varios perros del pasaje habían desaparecido ese mismo fin de semana… y el pasaje era bien largo.
Años después la que adoptó un cachorrito fui yo. Llegó a la casa y a los días lo llevamos al doc porque se rascaba todo el día el pobre, diagnóstico: Sarna!! nooooooooo, me gasté un dineral en shampoos, cepillos, correas antigarrapatas, casa de madera, colchón y demases.  Y para qué? Para que a los dos meses me diera cuenta que esa hermosa bolita de pelos no estaba bien, no era normal que hiciera hoyos todo el día, que rompiera todo lo que llegaba a su boca y que se asustara por cualquier ruido. Nuevo diagnóstico: depresión… me quedé cual Condorito Plop!. Y cómo no, si pasaba todo el día solito en el reducido patio de mi casa.  Mi hermano consiguió que un amigo se quedara con él, así que mi adorado Soli (así se llamaba) partió con bombos y petacas literalmente a su nuevo hogar: una casa grande, con muuuucho patio y un par de compañeritos. Cada tanto recibíamos noticias de él, crecía fuerte, sano y travieso.
Esa ha sido toda mi experiencia con animales. Y como dije antes, no soy amante en particular de estas criaturas, ya sea perro, gato, etc. Pero tampoco soy mala clase con ellos. Estoy en contra de la tortura llamada “rodeo”, de maltratarlos o tenerlos en mal estado. Igual como carne y uso zapatos de cuero…
El caso es que cuando empecé a pololear con el Coso y el asunto se fue haciendo más serio, conocí en su casa al Chumbi y la Negra. El Chumbi es un goldenretriver color té con leche ultra tierno y grandulón; la Negra es una quiltra gordita y totalmente azabache, pilla como ella sola y noble a morir.
EL Chumbi (apócope de Chumbeque) es bien cargante, si le haces una vez cariño, jodiste, no se despega de tu lado y se va como acercando cada vez más a ti. Si ve que le estás haciendo cariño a la Negra, él con toda su humanidad perruna va y se pone al medio para ser él quien reciba las caricias, sin ningún miramiento con la pobre Negrita, la que humildemente se hace a un lado, como si no le importara esta situación o como si ella estuviera muy por encima de esas chiquilladas.
Siempre que uno llega a su casa, te salen a recibir. Y no llegan con las manos vacías, nooooooooooo, si son de lo más educados que hay. Ellos llegan, trayendo en su boca,  una ramita, una piña de pino, o cualquier cosita que les parezca digan para recibir a un amigo, porque para ellos cualquier persona que llegue su casa es un amigo. Ladran? Sí, a veces, pero si vieran sus miradas… son como esas personas que no logran percibir la maldad ajena. Ellos son  bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeenos. Y primero se acercan a ti y luego dejan el regalito a tus pies para acompañarte hasta la entrada de la casa, han visto cosa más tierna??
Son un par de perros maravillosos, son compinches, amigos, se cuidan, se acompañan, de guardianes no tienen mucho la verdad, pero igual imponen presencia… hasta que se acercan y bajan la cabeza buscando un cariñito. Ya imagino el día en que volvamos y la Libe juegue con ellos!!! Estoy segura que se van a amar mutuamente.
Saben, quizá todo lo anterior debí escribirlo en pasado.
Pero no puedo resignarme. Quiero creer que la Libe los va a conocer.
Qué creen ustedes? Será verdad que todos los perritos van al cielo?
Un día se perdieron y después aparecieron sin vida… un(a)  maldito(a) mal nacido(a) los envenenó.
Si el cielo de perritos existe, ellos están ahí.
Chumbi, Negrita… no creí quererlos tanto, si se supone que yo no soy amante de los animales.
Este es mi humilde homenaje para ustedes.
Cuando me caiga una hoja en la cabeza, sabré que son ustedes los que acaban de abrir su hocico, que me están saludando y me van a acompañar hasta que llegue a mi destino.

viernes, 6 de mayo de 2011

Viernes 5 de mayo

UUf, uuuf uuuuf… por Dios que me costó sentarme de nuevo a escribir.
Y no porque no tuviera tiempo, tampoco es que me sobre, pero algo me forzaba a hacerle el quite, no sé qué. No es por falta de cosas que contar, quizá ya no son tan graciosas, porque claro ya conozco más la ciudad, “algo” sé decir en alemán y sería el colmo que después de 6 meses no me manejara en la ciudad.
Creo que tal vez el cansancio o el deseo de sentir que hay tiempo para mi, me llevaba a simplemente no hacer nada cuando el tiempo libre salía del baúl de los recuerdos.
El caso es que ahora me vi sentada mirando mi serie de turno en cuevana.tv, se acabó y cuando iba a empezar a navegar por la red, plum! me acordé de mi abandonado blog, pobre, cómo estará?, seguro que con telarañas, olvidado y hasta, quién sabe, vilipendiado por más de alguno que debe pensar shiaaaaaaaaa y nunca más escribió la flaka! (gracias por lo de flaka)
Pero aquí estoy, frente a la página en blanco, hilando mis ideas, como araña tejiendo.
Y bueno, les voy a contar que nos fuimos a Grecia. Atenas, para ser más específica.
La ciudad en si, la verdad, no tiene mucha gracia. El centro es bien parecido al centro de Santiago, la delincuencia anda por ahí, la contaminación en invierno debe ser media igualita porque las fachadas de los edificios son las típicas de las ciudades de mucho smog, o sea, grises y como sucias. Siendo honesta, nada espectacular.
Pero… pero, el pasado arqueológico… mamma mía!! Dios, es que no hay palabras para describir lo que es estar entre tanta columna y mármol del año de la pera.
Nosotros nos alojamos cerca de la Acrópoli, un barrio bien bonito, onda barrio Lastarria, sólo que con una montaña al medio y un Partenón en la cima.
Desde que uno se encamina a la Acrópoli ya se siente como si uno estuviera entrando en otro tiempo. El camino que está hacia la entrada del recinto lugar tiene olivos por todas partes.  La entrada cuesta 12 euros, y puedes entrar a varios lugares con ese ticket. Lo mejor es que el Coso por ser estudiante de la comunidad europea tenía entrada liberada en muchos lugares. Y en cada entrada un infaltable perro viejo durmiendo, tipo quiltro, pelucón y siempre rodeado de orientales tomando fotos como locos… no habrán perros así en el Oriente?
La cima de la Acrópoli deja sin aliento. Muchos dirán pero si es un montón de pedazos de piedra no más?!!? Nooooooooooooo, o sea, sí, son pedazos de piedra, mármol y restos de construcciones, pero tienen una energía… uuyuyuyuyyyyyyyyy, se siente una cosa rara, es que igual no es menor estar frente a un trozo de historia que existe de hace por lo menos 25 siglos.
Primero está el teatro de Dinonisios, cerrado al público eso sí, hay que verlo desde afuera y desde arriba no más, pero es majestuoso e imponente. Luego están los restos del Palacio, con real mármol (léase “rial”), no se puede tocar, si no, no faltaría el chileno winner que lo raspa y se lleva un pedacito pa´la casa jajajaj! Cuando sales de ahí, cha chán! Al fondo, el Partenón.  Pese a las grúas que hay a su alrededor, lo que se aprecia es esplendoroso.  No pude dejar de pensar en lo avanzada que fue esta sociedad. Esas columnas maravillosas dejan sin aliento. Esa tarde corría un viento tibio, el mar a lo lejos aportaba lo suyo y la ciudad de testigo de mi emoción, de recordar que cuando estaba en 5° básico, estudiando historia, pensé qué increíble debe ser estar ahí… 25 años más tarde, estuve ahí y fue increíble.
Otro día, tomamos un tour por un par de lugares bien interesantes. La primera parada fue en el Canal de Corintio. Precioso, tremenda obra de ingeniería, la vista desde el puente es impresionante. A mi me sonaba tanto Corintio y no podía acordarme por qué. Claro, cuando me bajé en la parada del Canal, por los souveniers que habían en las tiendas caché que era por Pablo, el apóstol del Nuevo Testamento, el de Carta a los Corintios. Eran las reminiscencias de mi época parroquial.
Hicimos una parada en Miscenas, o lo que queda de ella, porque en la actualidad ya no existe como ciudad. Ahí está la puerta del León, hay un museo y la cima de su Acrópoli tiene una vista espectacular del valle. Fuimos a la tumba de Agamenón y de su padre… Yo que me emocioné cuando fui a la Catedral de Freiburg porque era del 1250 dC, y pensé que era lo más antiguo que había tocado en mi vida, bueno resulta que la tumba en cuestión era del 1400 ANTES DE CRISTO!!! Eso sí que es lo más antiguo que he conocido en mi vida… qué sensación Señor Santo estar dentro de ese óvalo en altura metido en un cerro… mi admiración iba en aumento más y más, pero venía lo mejor!!
Y sí, de ahí partimos al Teatro del Epidauro. Un teatro de hace 25 siglos, donde se hacían las representaciones teatrales de aquellos años, que duraban un día entero y el público comía habas y legumbres en sus asientos para no perderse nada de las 3 tragedias y la comedia del repertorio. Público educado, que estando ahí aprendía a ser mejor ciudadano, o al menos, eso era lo que pretendía el estado ateniense financiando estas jornadas culturales.
Lo voy a decir con todas sus letras, sentada ahí, lloré. Con una mano afirmaba a la Libe sentada al lado mío, con la otra me secaba las lágrimas. Es que fue demasiado emocionante. Un lugar para 15 mil personas, que se ha mantenido en tan buenas condiciones, en la ciudad cuna del teatro, ahí nació mi profesión, tan vapuleada y manoseada a veces hoy en día, tan respetada y apreciada en sus orígenes. Y más aun, yo que me dedicado a una rama del teatro que tiene mucho que ver con el bienestar emocional, resulta que ya en esa época, los griegos habían descubierto el poder curativo de una representación teatral… OMG! Si después de los griegos no se ha inventado nada nuevo en el teatro!!
Subí hasta la última fila de asientos, desde la altura me imaginaba cómo serían las representaciones hechas en ese escenario tan perfectamente redondo, la vista era maravillosa, la acústica ni qué decir, hasta el día de hoy es un enigma el por qué hay tan buena acústica ahí. Apostaría a que los griegos lo tenían más que claro, por algo lo construyeron ahí y no en el cerro del lado.
Ahí estaba yo, en el Teatro del Epidauro, tantas veces nombrado por Ramón Nuñez en sus clases, tantas veces leído en el curso de Teatro griego, tantas veces mostrado a mis estudiantes… cómo querían que no me emocionara? Ah?
El último día, nos fuimos al Estadio Olímpico, precioso!! Además que la vista de la ciudad desde sus alturas es tan linda! Se ve desde lejos el Partenón en toda su majestad. Y al pagar la entrada te dan unos audífonos donde escuchas toda la historia del lugar y en español!! Oohhh eso fue tan rico, porque ir del alemán al inglés si bien es agradable, escuchar algo en español fue delicioso a mis oídos. Bien interesante este estadio, si fuera deportista seguro habría llorado aquí, las preguntas infaltables vinieron a mi, cómo miércale esta civilización pudo hacer cosas tan grandes, tan hermosas y tan bien hechas que han durado miles de años.
En general, los griegos son muy simpáticos y amables, y acá sí que todo el mundo habla inglés, o sea, desde el guía de turismo, hasta el garzón, el guardia del metro y el señor que barre la calle o el que atiende el kiosko de la esquina. Impresionante. Y no sólo eso, vimos muchos garzones que nos atendían a nosotros  en español y después se iban a otra mesa y le hablaban a los comensales en francés y más allá se despedían en alemán… nunca he visto algo así en Chile en un restaurante de Bellavista por ejemplo.  Es tan fácil moverse así por un ciudad. Además todos los puntos turísticos en la ciudad tienen cerca una estación de metro. Para los lugares más lejanos, hay agencia de turismo para tirar a la chuña. El metro es super bueno para andar con coches y guagua, todas las estaciones tienen ascensor.
Mención especial merece la comida griega, muy rica, el aceite de oliva es lejos el mejor que he probado en mi vida. La fruta y la verdura con olor y color, años que no me comía un tomate como los del campo chileno en temporada, o sea, rojito, con sabor a tomate y olor a tomate.
SI bien les dije que la ciudad no tiene nada especial, creo que volvería de buena gana a recorrer todo de nuevo. Vale la pena. Les recomiendo que sueñen con conocer Atenas, quien sabe si se les cumple como a mi.
Feliz me pasaría una tarde sentada al pie de la Acrópoli o en el Epidauro, a ver si en eso los dioses del Olimpo me iluminan y al contemplar el equilibrio entre lo bello y lo bueno logro ser una persona más justa, como pensaban los atenienses.


miércoles, 9 de marzo de 2011

Miércoles 9 de marzo

En la era pre facebook, mi cumpleaños pasaba casi siempre inadvertido para mucha gente, excepto si decidía celebrarlo, ahí como invitaba con anticipación la cosa variaba, pero igual tenía que celebrarlo onda a fines de febrero, sino los primeros días de marzo, porque de lo contrario todos estaban de vacaciones. Suena triste no? Pero bueno, es lo que me tocó por nacer en verano. Con el tiempo, uno se acostumbra y ya con los años, los verdaderos amigos recuerdan llamar y saludar.
Ahora con el facebook y su recordatorio, eso pasa menos. Claro, yo debería ponerme contenta y sí, me gusta que el día de mi cumpleaños haya más de 40 posteos deseándome lo mejor. Es rico saber que alguien se tomó un par de segundos para escribir unas cuantas palabras de buena onda. Eso es mejor a que sólo transcurra el día y nadie se acuerde de mi.  
Pero en mi cumpleaños del año pasado, facebook desató un conflicto en mi interior.  El tema en cuestión empezó cuando esta red social se transformó en el suplente del llamado telefónico. A qué me refiero? A que ya estaba acostumbrada a que mis amigos de la vida me llamaran el 21 de febrero, o unos días después en algunos casos. Entonces, cuando en vez de un llamado me encontré con un saludo en mi muro, como que quedé en shock… o sea, tanto  costaba tomar el celu y llamar?... no, eso no me gustó.
Me sentí sola. Es que llevaba más de un mes en cama, estaba con la tremenda panza y yo esperaba un llamadito más que sea. Igual no me quejo, mi celu sonó ese domingo. Pero esos dos o tres posteos me dejaron pensando.
Ahí me di cuenta que quizá yo había hecho lo mismo antes. Claro, con tanta tecnología a nuestro servicio como que uno pierde el norte del contacto humano a veces. De ahí en adelante, comencé a preocuparme por saludar en directo a quienes yo consideraba mis amigos de la vida.
Años atrás, me había hecho la misma pregunta pero con el tema de los mensajes de texto. O sea, escribir un mensaje probablemente te toma más tiempo que marcar y llamar. Sí, yaaaa es verdad que es más barato, pero 10 segundos para decir feliz cumple! tampoco es tan caro no?.
Bueno, el asunto es que este año todo fue radicalmente distinto. Estando a miles de kilómetros y considerando que llamar para acá es bien caro, pucha que me alegró leer todos los saludos en mi muro. Como nunca recibí saludos, de allá, de acá y de todos lados, y siguieron apareciendo hasta unos días después, de hecho se juntaron con los de la Libe. Por mi facebook ella también estuvo super saludada. Fue muy reconfortante, me sentí muy acompañada pese a la distancia.
Todo esto me ha llevado a reflexionar sobre el uso y abuso de las redes sociales y en cómo están lenta e invisiblemente ocupando espacios que antaño eran sólo de contacto humano. Es cierto que hay situaciones donde la red es “el medio de contacto”, como mi caso ahora por ejemplo. Pero no quisiera volver y seguir relacionándome de muro a muro con algunas personas.
Es verdad que es super rico copuchar en los muros ajenos y enterarse de la vida de los amigos, conocidos y demases, a quién no le gusta enterarse de detallitos sabrosos simplemente haciendo click? Y aprovechando los momentos de ocio y  la poca privacidad que algunos tienen, meterse a husmear en las cuentas de aquellos que conocemos pero no son nuestros amigos? Mirar sus fotos, leer comentarios y así ponerse al día con cosas que de otra forma tal vez nunca sabríamos. No lo nieguen, todos lo hemos hecho.
En fin, para bien o para mal, las redes sociales van ganando terreno, y lo que una vez nos puede no gustar, después puede ser muy gratificante. Las circunstancias varían dentro de un mismo escenario, pero yo quiero seguir escuchando mi celu o recibiendo en mi casa los saludos de cumpleaños y entregándolo en persona a quien corresponda. Sin ánimo de hacer un juicio valórico, a quién no le gusta más un llamado que un posteo?
Ya dije que mi cumple es el 21 de febrero? Parece que si. Por si aca!