MI VIDA EN STUTTGART

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domingo, 8 de abril de 2012

Un domingo de Pascua a la alemana!!

Leí por ahí que la tradición del conejo de Pascua viene de Alemania, que representa la vida, la fertilidad y la llegada de la primavera. Y hoy, en mi segundo y último domingo de Pascua por estas tierras pude experimentar un domingo de Pascua muy a la alemana. He aquí los hechos.

La semana pasada conversando con mis vecinas en el jardín (en alemán, permítanme hinchar mi pecho de paloma por fa) quedamos en celebrar la búsqueda de huevitos en el jardín todos juntos. Así que ayer sábado santo, mi vecina de abajo se encargó de avisarnos que el evento era a las 08:30 de la mañana...

Y bueno, a esa hora figurábamos todos abajo, tres parejas con tres niñas de 4, 2 y 1 añitos.

Nosotros bajamos con unos cuantos huevos y conejos de chocolate como para ir escondiendo de a uno; y es que así había sido siempre en mi casa, los huevos se escondían de a uno, dentro de la casa y uno buscaba hasta que completaba la cuota correspondiente.

Pero acá la cosa es más producida. No se esconden huevitos por unidad, se esconden canastas con varios huevitos de distintos tipos y tamaños, llevan además otras golosinas, stickers, y regalitos varios. Guaaaauu!! y las canastas en cuestión eran bien bonitas. Mis vecinas le escondieron canastitas a la Libe, mientras nosotros poníamos grupos de huevitos por el jardín (como para salvar la falta de preparación al evento). Claro que mi sorpresa fue más cuando vi que no solo eran huevos de chocolate sino que también habían huevos de verdad (cocidos of course) pintados!!! y que la niña más grande los buscaba y se ponía igual de feliz al encontrarlos, como si fueran de chocolate.

De ahí nos quedamos conversando con mis simpáticos vecinos, tan amables ellos, como cachan que el Coso habla poco alemán, le hablan en inglés, pero conmigo es puro alemán... síiii, me creo la muerte y qué?. El asunto es que entre cholate y chocolate, un vecino empezó a pelar los huevos de verdad y se los comía como quien come uno de chocolate. La Libe por su parte quiso hacer lo mismo, y ahí estaba mi chiquilla comiendo huevo duro a las 9 de la mañana.

Fue una actividad bien bonita. Además hay que agregar que acá la gente adorna las casas y los jardines con conejos, flores y adornos varios para esta fecha. 

No es que quiera ser copiona o importar costumbres extranjeras, pero parece que el próximo año, en mi casa, la búsqueda de huevos va a incluir canastitas con cositas varias... total, la Libe lo pasó regio!!

              Aquí estamos con Ody, nuestro amigo que fue activo buscador de huevitos.


                            Terminada la búsqueda, con el tesoro en las manos!!

miércoles, 28 de marzo de 2012

Esa palabra llamada DISCRIMINACIÓN...


Hace como poco más de un mes atrás fui testigo de una escena infantil que me dejó con lágrimas en los ojos. Tres niñas rubias como el sol le gritaban a todo pulmón a un niño, de la misma edad más menos, que estaba al otro lado de la acera y que respondía con igual fuerza. De lejos sólo escuchaba gritos, pero cuando llegué a mi coincidió que ellos justo se pararon a “discutir” ahí, y mientras hacía todo el ritual de entrada, que toma unos cuantos minutos con la Libe, paré la oreja para entender qué era lo que se gritaban. 

“Los turcos son unos flojos, los alemanes somos muchos mejores, deberías irte a tu país, extranjero…” ese era el calibre de lo que las niñitas le gritaban al niño.  El niño en cuestión se defendía con el alma, gritaba desde sus vísceras, con una pasión que me apretó el corazón, desde la inocencia que se puede tener a los 8 o 9 años (no tenían más que eso) él respondía “en Turquía 15 euros de acá valen 20, allá el dinero vale muchos más que acá y yo nací en Alemania, no soy extranjero…”

Y siguieron caminando, gritándose, las niñitas con un desprecio feroz y el niño defendiéndose como león. Yo tomé a la Libe de la mano, me sequé las lágrimas y me entré a mi casa. Sólo pensaba que ésa era una razón suficiente para no quedarme en este país.  Y si quienes no entienden por qué no nos quedamos acá, teniendo tantas posibilidades, bueno, sólo les digo que jamás expondré a mi hija a una escena como esta. Ella siempre será extranjera acá y frente a eso y la posibilidad de que sea ella la que un día tenga que decir que la plata en Chile vale más que en Alemania, para mi no hay calidad de vida que valga la pena, no tengo energía para ser extranjera toda mi vida…

Por qué les cuento esto?? Me costó hacerlo, esta escena me dejó mal, pero ahora viendo todo lo que pasa en Chile con Daniel Zamudio, no puedo dejar de pensar en la palabra “DISCRIMINACIÓN”, en lo manipulada que ha sido por el lamentable final que tuvo ese joven.

Cuánto va a durar esta vez este reality en las redes sociales? De qué sirve que ahora todo el mundo diga que está en contra de la discriminación, si es una realidad que es pan de cada día en nuestro país.  Pensemos un poco no más en cómo somos cada día…

Cuántos usan la palabra mongólico para burlarse de otra persona cuando ésta tiene un actuar errático?

Cuántos usan el estacionamiento para personas con movilidad reducida o para embarazadas sin importarle un carajo?

Cuántos le dan la pasada a una embarazada en una fila en el supermercado, en el banco?

Cuántos nos hemos hecho los tontos cuando vamos en la micro o en el metro y no hemos dado el asiento a un adulto mayor o una mujer con su bebé en brazos?

Cuántos no hemos cruzado la calle si vemos que viene “un flaite” por nuestra vereda?

Cuántos dan plata a la teletón, dejan tranquila su conciencia y después usan a destajo la palabra discapacitado  o peor aun “enfermito” para referirse a las personas diferentes?

Cuántos responden “si esos niños son tan tiernos”, cuando alguien les habla de una persona con Síndrome de Down, aunque esa persona tenga 40 años?

Cuántos  hablamos de fachos hueones o comunistas come guaguas, para referirnos a los que tienen una opinión política diferente a la nuestra?

Cuántos nos hemos reído o burlado que alguien que viste diferente en la calle?

Cuántos de nosotros no hemos hecho bromas a alguien por su sobrepeso, porque pronuncia la ch como “sh”, porque tartamudea, porque es muy flaco/a, porque tiene una nariz grande, una boca grande?

La tolerancia no pasa sólo por aceptar una orientación sexual diferente a la que tiene una gran mayoría, creo yo. Para mi, la tolerancia es una actitud de vida, de la que debemos estar pendientes siempre hasta que se haga parte de nuestra vida, nos salga de manera natural y seamos capaces de contagiarla. No sólo con los que piensan como yo, sino también con aquellos que están en el polo opuesto.  Yo lo intento hace 18 años y créanme que no ha sido fácil… duele, y mucho. Mi hermana Amanda me ha enseñado que hay que intentarlo siempre. Cuando uno se esfuerza por ser tolerante, nos enfrentamos también  con nuestros prejuicios más arraigados y eso puede que no nos guste, claro que duele más ser discriminado y duele mucho más que discriminen a un ser querido. 

Me duele lo que le pasó a Daniel Zamudio, me da rabia e impotencia, pero no es el único, han habido muchos más que no han sido tan mediáticos. Hay muchos seres humanos que vemos día a día y llevan en silencio su dolor por nuestras actitudes.  

Yo tengo una hermana con habilidades intelectuales diferentes, de ahí surge mi trinchera para tratar de hacer de la sociedad un espacio más amable donde pueda vivir mi hermana. También tengo varios amigos homosexuales a los que adoro. Ahora soy extranjera y esto me ha sensibilizado frente a la realidad de un extranjero. Todos tenemos una experiencia de vida que nos mueve frente a una realidad que muchos no conocen.  

Es muy triste que Chile aprenda a punta de tragedias, ojalá no hayan más  personas como Daniel o como sus asesinos. Quizá este es un buen momento para reflexionar sobre esa palabra llamada discriminación e intentar generar cambios de mentalidad a nuestro alrededor... o de aceptar solamente que el otro no opina como yo y eso no lo hace mala persona... pucha qué es difícil.

Nadie tiene la vida comprada, y quienes tenemos hijos no sabemos qué será de ellos en el futuro, esa es para mi una razón muy fuerte para esforzarme por criar seres humanos íntegros, empáticos y respetuosos de las diferencias,  con la menor cantidad de prejuicios posible (loco porque eso como que también puede ser prejuicio). Por mi hermana. Por Daniel, para que descanse en paz y su muerte no sea en vano.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Misch'! ya algo hablo de alemán.

Empecé un curso de alemán nuevo. Es para puras mujeres. Hasta aquí super normal. Pero la nota alta de este asunto es que el curso en cuestión es con guardería, o sea, puedo dejar a la Libe para estudiar 4 mañanas a la semana, de 9 a 12.15 hrs.... aaaaaahhhh!!

El miércoles pasado fui mi primera clase, sin la Libe, estaba enfermita y se quedó con el Coso, uf! alivio. Ya el viernes partí con ella... yo iba entera nerviosa. O sea, primero, nunca me había separado de la Libe acá así. Segundo, no es sólo dejarla así no más... es dejarla con una total extraña. Tercero, no hablo el idioma. Cuarto...no sé, no se me ocurre ahora, pero de seguro hay un cuarto punto.

El punto es que la tía (acá tiene un nombre algo así como Muttertag, pero para que nos entendamos y salga más corto, le vamos a decir tía ya?) le cayó en gracia de una a la Libe, qué alivio!! y se quedó tranquilita con ella. Mientras yo en clase con una oreja hacía mi mejor esfuerzo por decifrar lo que hablaba la profe y con la otra jugaba a que era biónica y viajaba metros más allá tratando de escuchar a mi hija.

Hasta ahí perfecto, pero luego del recreo chuuuuuuuuuuuuu... la Libe no paró de llorar así que me tuve que quedar con ella no más. Chao curso por ese mañana. Claro que me fascinó verla jugar con los otros niños (eran 3 no más) uno de Kosovo, una de Eritrea y la Libe. Hay otro bebé de Afganistán, pero no fue ese día.

La tía les habla en alempan no más. Grande fue mi sorpresa cuando la tía le dijo (obvio, en alemán) a la Libe: tráeme esa pelota y ella partió como si nada y volvió con la pelota en la mano para la tía. Yo le pregunté a la tía si eso era lo que le había pedido y me dijo que sí. Glup! parece que la Libe va a aprender alemán primero que yo. La tía me contó que el niño de Kosovo (calculo que tiene como 2 años y medio) lo cuida desde Febrero y que cuando llegó no hablaba ni una palabra de alemán, y ahora yo lo escuchaba hablar, chi'! mejor que yo!! 

La tía es de Turquía, y, asumo que musulmana porque anda con la cabeza tapada. Muy simpática, sobre todo después que me dijo que yo hablaba bien alemán para llevar tan poco tiempo!! jajajajaja y sí poh! resulta que ahí, hablando con ella caché que ya algo me defiendo. Ella me preguntó varias cosas de la Libe, entre que nos contamos un poquito de nuestras vidas y entre que yo entendía a los niños me fui feliz ese día para la casa, pecho de paloma porque a un año más menos que llevo acá, puedo entablar una conversa relativamente decente... ja! ya quedó atrás la epocá del "Entschuldigung, ich spreche nicht Deutsch!!"





sábado, 10 de septiembre de 2011

Hija mía, mañana es 11 de septiembre...


Hija, mañana es 11 de septiembre.

Y no sé cómo empezar a contarte la historia. Mi historia. La historia de tu país. La historia de tu familia, la del lado materno, mi familia.

Quizá deba partir contándote que una vez, cuando tú llevabas sólo semanas en mi vientre y yo aun no lo sabía, estuve parada frente a la Casa Blanca y sentí muchos deseos de llorar. No lloré, pero entendí que era hora de parar. Sí, parar de odiar tanto a ese país.  

EEUU era para mi el diablo en persona y secretamente lo odié desde que empecé a conocer la historia de Chile y supe de toda su participación en el golpe militar del 73’. Junto con los milicos, la CNI y Pinochet, EEUU era para mi uno más de los culpables de todas esas cosas que tuve que vivir de niña, que me hacían sentir mucho miedo y pena  y que con los años logré comprender, pero no perdonar.

Libe, fueron 17 años de los horrores más atroces. Ojalá nunca más en Chile vuelva a pasar algo así. Tú sabes que yo no sé nada de economía, que para mi primero siempre está  el lado humano de las cosas, que eso es lo que siempre me ha movido. Y por eso, más allá de todo lo que puedan decir sobre el bienestar económico del país en aquellos años y de lo terrible que fue la UP en sus últimos meses, para mi nada justifica las torturas y los asesinatos cometidos. Nunca estuvimos en guerra hija mía, eso es una gran mentira  adornada por los asesinos del pueblo y que muchos ignorantes, que no quisieron ver todo lo macabro que sucedía en esos años, la usaron como escudo para aplacar sus conciencias. 

No quiero traspasarte mi odio, porque desde la Casa Blanca que trabajo por eliminarlo. Ayúdame tú, cuando veas que uso malas palabras, que descalifico, dime que no lo haga, que eso no ayuda a mejorar nuestro país, por favor. 

En nuestra familia la dictadura dejó huellas. Tu Tata fue quien se paseaba por los pasillos de la Vicaría de la Solidaridad buscando ayuda para su hermano. Su hermano es mi padrino y para mi bautizo los milicos lo tenían preso, pero tu Tata fue quien me hizo adorar a ese hombre   que tiempo después se iría a vivir tan lejos.  Y crecí escuchando que él era una buena persona. Y en cuanto aprendí a escribir le mandé una carta. Y cuando pudo volver, sentí que había estado conmigo siempre. Eso fue el año 88’.

Hija, tú  tienes que respetar a todos los seres humanos, incluso a los que te parezcan despreciables, y es tan difícil!! Pero quiero que tengas un respeto especial por aquellas personas que ven afectadas sus vidas por jugárselas por el bien de los demás. Por eso quiero que respetes a tu tío abuelo. Él sólo quería  una sociedad más justa,  y la dictadura le hizo pagar muy caro el sólo hecho de pensar distinto. Tu Tata hizo lo que pudo, cuando las circunstancias eran muy complicadas y peligrosas.

Esto es sólo una parte Libe, de muchas cosas que vas a conocer. En esos años no se podía confiar en nadie. No sé sabía si un vecino, un compañero de trabajo o tu amigo de siempre se había cambiado de bando y era un soplón.  Había censura y manipulación de los medios masivos de información, la tv, los diarios y las radios. Yo no podía contarle a nadie lo que de repente escuchaba conversar al Tata y la Lela, porque no sabía si después mi amiguita se lo contaba a sus papás y si ellos eran de la CNI?? Te imaginas lo que podía pasar?.
Miles de chilenos vivieron el miedo, ese que cala hasta los huesos. Hasta el año 80, la carnicería militar fue brutal. Luego del fraude electoral de ese año, se quedaron “legítimamente” 8 años más.  No había congreso ni partidos políticos legales.
Capítulo aparte, ratoncita, es el teatro de esos años. Ya te contaré de a poco todo lo que pasó en el escenario de esa ápoca. Sólo puedo adelantarte que había obras prohibidas, que las escuelas de teatro fueron cerradas por varios años, incluso una fue desmantelada…  eso sin mencionar a los artistas que murieron o desaparecieron, que son lo que más duele…

MI niña, mañana es 11 de septiembre. Ojalá en Chile no haya problemas, como suele haberlo. Cómo serán los 11 de septiembre cuando tú seas grande??...  muchos dicen que ya hay que dejar de hablar de esto, que hay que dar vuelta la página y no seguir pegado en el pasado. Yo te digo NO!, no hija, porque un pueblo sin memoria es un pueblo sin identidad. Los judíos llevan 70 años hablando del holocausto por el mundo, alguien les dice que la corten?, todos los años se hacen películas de la segunda guerra mundial y se llenan las salas de cine, eso pasa porque la gente está aburrida de ver películas sobre eso? … entonces por qué nosotros tenemos que quedarnos callados? Sabes que acá en Alemania siempre están dando reportajes sobre la segunda guerra mundial, y hablan del holocausto, porque quieren que la gente joven tenga opinión y sepa la historia de su país. 

Ya tendrás tiempo para informarte y formarte tu propia opinión. Nunca dejes que alguien te diga que por no haber vivido esa época no tienes derecho a opinar. Si te informas, puedes  construir tu propia mirada. Lo que pasó antes del 73’, pregúntaselo a tu Tata. Creo que es mejor que lo sepas de primera fuente.  Quizás también puedas preguntarle a tu otro abuelo, de seguro él te contará las cosas desde el otro lado de la moneda. No olvides que la vida humana es sagrada y nada justifica matar a alguien sólo por pensar distinto. 

Me cuesta mucho ser objetiva en este tema, pero por tu bien, me esfuerzo. No quiero que te mueva el odio como a mi. Y cuando me preguntes: tú qué hiciste por mejorar las cosas? Te contaré con más detalle mis andanzas en protestas y manifestaciones. Nunca he olvidado cuando celebramos el triunfo del NO, tu Tata casi explotaba de felicidad gritando en la calle, sus ojos brillaban y sus vísceras gritaban lo callado por 17 largos años.

Hija mía, mañana es 11 de septiembre, para que nunca más en Chile, por el perdón  y por el  dolor de tantas víctimas y sus familias, quieres  prender una velita conmigo?





viernes, 9 de septiembre de 2011

Qué tipo de mamá soy?

Viernes 9 de septiembre

Con esto de el movimiento estudiantil me llené de preguntas sobre qué tipo de mamá soy, he sido y seré... por qué ese afán de preguntarse las cosas en vez de hacerlas no más digo yo!
Pero es imposible yo creo, además un poco de análisis tampoco es malo.

Ahora con el accidente de Juan Fernández, más todavía...

Qué quiero transmitirle a mi hija? y futuro o futuros retoños? (por el segundo vamos, pero por el tercero no sé).
Si ahora tuviera una hija adolescente, qué me gustaría más: que pierda el año por luchar por un cambio grande, histórico y que beneficia a todos o que se inscriba en plan del gobierno para no perder el año, le fomentaría su beneficio individual o la motivaría a desarrollar su conciencia social? difícil... pero pienso que la motivaría a seguir luchando, respetando sus desiciones eso sí.

No quiero vivir llegando a fin de mes y entregando parte de nuestros ingresos a un colegio, quiero al menos tener la opción de decidir si quiero buena educación pública para mi hija o buena educación privada, pero poder elegir, no tener que mándarla si o si a uno privado. Con todo lo que eso conlleva, estresantes y caros procesos de selección para ella y para el Coso y yo, exponiéndonos ante cada comisión para que diga si somos o no dignos de pertenecer a su establecimiento...

Y si además consideramos que la formación de una persona es un 80% casa y un 20% colegio, por qué pagar tanto por ese porcentaje por la chita!! Si para que el otro 80% resulte bien, también necesito buena parte de mi sueldo, no es lo principal, pero ayuda.

Con esto del accidente, he pensado que a los hijos hay que enseñarles a disfrutar la vida, a sonreír, a gozar, entregarles una cuota decente de responsabilidad, para que no sean exagerados ni tontos graves y puedan reírse de si mismos. Fomentar la capacidad de decisión pero también que sepan quién manda en la casa, que puedan respetar a los seres humanos sólo por eso, porque son seres humanos. Pero por sobre todas las cosas, que sean felices.

Y para eso, lo más simple y directo es el propio ejemplo, lo que uno día a día hace con ellos. Es impresionante como aprenden los niños con sólo mirar a sus padres, yo estoy atónita viendo a la Libe y todo lo nuevo que hace día a día sin que nadie se haya detenido a enseñarle...

Cada cual tiene su técnica, la va inventando o descubriendo, ser papá o mamá es una aventura diaria, les cuento esto porque a mi me está resonando fuerte lo del ejemplo. Eso me ha ayudado a ser más positiva, más concreta, más presente.

Y me esfuerzo por cumplir mi decreto, ese que hice cuando llegué acá: ser feliz. Al mirar a la Libe... me resulta super fácil, aunque a veces me supere un poquito. Después de todo la maternidad, como todo en esta vida, tiene luces y sombras y las dos partes hay que vivirlas al 100%... otro día hablaré de esas sombras que nadie te cuenta jijijiji!