MI VIDA EN STUTTGART

miércoles, 20 de junio de 2012

Esos 10 minutos…


Hoy día al Coso y a mí nos tocó…

Hacía rato que no nos había tocado…

Creo que la última vez había sido cuando nos veníamos de la piscina el verano pasado…

Y fue así… ese día estábamos de lo mejor en la piscina al aire libre, cuando vi una tremenda nube, oscurísima a minutos de cubrir el sol. Ya nos vamos de una dije y arreglamos bártulos y partimos. Alcanzamos a llegar a la estación del Ubahn, que está  a 5 minutos, y empezó una tormenta de aquellas. Por unos minutos jurábamos que estábamos super bien ahí, claro, bajo techo quién se podía mojar??... error! Porque nos pusimos por el lado equivocado de la estación, entonces el viento fuerte y la lluvia casi horizontal hicieron lo suyo. Cuento corto, quedé hasta con los chiteco estilando. La Libe en el coche con su burbuja fue la única que se salvó. Con decirles, que hasta estrujé mi ropa antes de subir al Ubahn!!

Bueno y hoy día la cosa no fue taaaan cuática como es vez, pero sí muy inesperada. Me fui como cada miércoles, a mi curso de guatonas (gimnasia para embarazadas). Con el Coso y la Libe quedamos de juntarnos a mi regreso en una Spielplatz que nos queda a la pasada. No hicimos más que saludarnos, cuando empezaron a caer unas gotas enormes que nos dieron el tiempo justo de poner la burbuja del coche a la Libe, ni él ni yo habíamos salido preparado para la lluvia, así que el camino de regreso a casa fue mojarse todo el rato. El paraguas de la Libe estaba en el coche, para que se hagan una idea del tamaño de este accesorio, les puedo contar que sólo llegué con un hombro y mi cabeza seca a la casa. La peor parte la sacó el Coso, que tenía que empujar el coche… la Libe iba feliz comiendo galleta y jugando con el celu del papá, linda ella, que siempre lo pasa chancho.

Moraleja cara de arveja: no hay que dejarse engañar cuando el día se despeja… debería saberlo después de 20 meses en esta ciudad, acá la primavera, y bueno, el verano también, se caracteriza por ser lluvioso. Sí, llueve con calor. A veces puede ser una lluvia suave que dura todo el día; otras veces, es una lluvia intensa, por no decir tormenta, que dura 10 minutos y ya, sería. Esa nos tocó hoy día.

Hoy había llovido todo el día suavecito, en la tarde salió el sol y yo jurando que como ya no habían nubes en el horizonte, podía salir sin paraguas y sin chaqueta… ahí están ahora secándose mis prendas y mis zapatillas… y las del coso también!!

Pero bueno, hoy lo entretenido de todo esto, es que con el Coso nos reímos todo el camino de la mala suerte de salir, justo hoy, sin nada de protección para la lluvia y de lo bueno que fue el que nos alcanzáramos a juntar justo antes de quedar mojados.  Cada uno por su lado, habríamos echado pericos todo el rato, pero el ir junto hizo que la situación fuera hasta graciosa, porque además con mi tremenda panza ni siquiera podíamos caminar rápido… nos tomamos con humor que hoy día nos tocara!! Jajajajajajajajjajaja.

ps: por una cosa de dignidad, esta vez no hay fotos.

jueves, 14 de junio de 2012

La última vez que… Temporada de despedidas II parte.



Como que esta frase es para ponerse nostálgica, inundarse de saudade, pero a mi me gusta esta posibilidad de ser consciente  de la última vez que hice algo, porque puedo  dejar a mis sentidos  volar y empaparse de vida.

Así fui a mi última vez en el Leuze, un centro de aguas termales que tiene un “Kinderland”, o sea, un espacio para niños que es bacanísimo, cerrado y obvio, de agua termal. Tiene dos piscinas, una pensada para bebés (máx. 20-30 cms. de profundidad)  y otra para los niños más grandes (80 cms. la parte más honda), con resbalines, nubes que dejan caer agua cada cierto rato, juguetes, y llaves que los niños pueden abrir y cerrar cuantas veces quieran o dejar el agua corriendo si quieren, qué niño no encontraría esto el paraíso??

Las instalaciones son muy buenas, tienen baño y ducha al lado de la piscina, y un sector de pequeñas tinitas para bañar a los bebés, al lado de los mudadores. Demás está decir que la Libe ama ir a la piscina, y en cada visita se pone más osada.  Alguien conoce un espacio así en Santiago?? Pase el dato por fa, es justo y necesario para mi hija.

El sábado pasado partí a un Flohmarkt de Stuttgart, al que había ido antes un par de veces. Ahora me pareció que tenía tantas cosas bonitas. Yo que no soy muy consumista que digamos, cachurera sí, pero consumista... ya seré honesta, a veces, pero bien pocas. Ese día me habría comprado un millón de cosas, sólo porque era mi última vez y porque pensaba pucha cuándo iré a ver una cosa así de nuevo en mi vida?? A mi me matan las cosas antiguas y ahí había por montones, pero claro, no hay maleta que aguante tanto cachureo… ni se me ocurrió sacar fotos, sorry!!

El lunes pasado, fue nuestra última vez en el Zoo de la ciudad. Por mi crecida panza, sólo  pudimos visitar un sector del recinto, los pájaros, las focas (perros, según la Libe) y la casa de los monos. Es tremendo este Zoo, es precioso, pero como en  cualquier Zoo del mundo, hay animales que lucen muy estresados y otros, según yo, normales. Para la Libe y para mi lejos lo mejor siempre fueron los monos. Hay gorilas, orangutanes y chimpacés, entre otras especies.

Lo más lindo, los bebés gorilas que llegaron este año. Es como ver a un bebé humano, si tienen su cuna, juguetes y toman leche en mamadera, con pañal incluido, claro todo esto porque su mamá los rechazó. Igual era triste pensar que uno podía mirar a esos pequeños animales, debido al rechazo materno… en fin, estaban bien cuidados, eso es algo que no se puede negar.

Pero, qué es lo que más me motivaba a llevar a la Libe al menos una vez al mes al Zoo??... verla imitar a los animales con más precisión en cada visita… si es tan linda mi chiquilla, no sé a quién saldría tan histriónica!! Lástima que en Chile los Zoo me quedan tan lejos.

Y bueno, en estas semanitas que me quedan, todo se está volviendo la última vez que…  así que podría decir con toda propiedad que cada día lo estoy viviendo intensamente, me llevo tantas cosas de esta experiencia, pero eso es harina de otro costal, una historia que queda pendiente.


                                                              Piscina, Coso y Libe



Jardines del Zoo


Die Hundesee (perros de mar) o focas para nosotros




El bebé gorila, de un año... yo lo conocí de 6 meses!!

martes, 5 de junio de 2012


Temporada de despedidas


No hay plazo que no se cumpla… dice el refrán. Mi tiempo en Alemania está llegando a su fin. Eso trae consigo la apertura de la temporada de despedidas…

Oficialmente empecé a despedirme el 23 de diciembre del 2011, cuando me fui sola al último día del mercado de navidad de Stuttgart. Recorrí todos los pasajes mirando, oliendo, escuchando, sintiendo ese colorido y luminoso espacio… me dio una pena cuando estaba ahí, fue la primera vez que sentí que el tiempo estaba en la recta final… aaahhhhhhh gocé hasta el último segundo y guardé muy adentro todo lo que sentí. Es que acá hace mucho sentido ver a los viejos pascueros con sus abrigados trajes y rodeados de nieve poh!

Después vino el viaje a Freiburg, nos fuimos  a despedir de Aneliesse y su perra Rumba y obvio, de la ciudad, que es muy bonita. Cuando nos vinimos, la Aneliesse se despidió de nosotros como si nos fuéramos  ver al día siguiente… yo me quedé pensando que quizá sea una buena estrategia para decir adiós, como que no da tanta pena y uno se va contenta, satisfecha y agradecida de todo lo que ha vivido…  no sé si me resulte hacerlo.

No… no me resultó, por lo menos en la despedida de mi curso de alemán me lo lloré todo. Es que como no me iba a poner  a moquear ni mis compañeras fueron más un 7.0 conmigo. Desde que conté que estaba embarazada me trataban con un cariño enorme, si se sentaban conmigo en el recreo, siempre me ofrecían su comida primero. Esto porque para muchas es una tradición que, si por ejemplo, van a comerse una naranja y hay una embarazada con ellas, primero tienen que ofrecérsela a la futura mamá, si la susodicha la quiere, entonces se la dan y ella se quedan con las ganas no más… cada vez que alguna llevaba algo rico para comer, adivinen a quién le ofrecían primero?? Si poh, a mi, y me llenaban de cosas más ricas. Bastaba que yo comentara que quería comer algo, para que en un par de días alguna llegara con mi antojo… comí dulces árabes hasta que me dio hipo jajajajajajajaja. 

Y no sólo era la comida, era una constante actitud de hacerme sentir tan especial… más lindas mis compañeras, me preocupé de dejarles bien en claro que ellas eran parte de lo mejor que me había pasado acá en Alemania… y llorábamos juntas mientras les decía y ella me respondían que sentían una pena enorme de que yo me fuera, pero a la vez, estaban alegres de saber que yo estaría con mi familia y que nada era mejor que eso para ellas… todas tienen a sus  familias en sus países de origen, algunas no las han visto en 10 años.

Después vino el último paseo en tren, a Tübingen.  Andar en tren, es de lo mejor… sí, acá es bacán andar en tren. Y como en todo, miré, sentí, escuché, olí y palpé el tren. Me lo llevo conmigo.

Y ahora, venimos llegando de nuestras últimas vacaciones. Berlín es espectacular.  Mucho movimiento, una tremenda urbe de orden mundial, pero con cero stress. Al menos esa fue mi impresión. Bonita, ordenada… en fin, alemana pues, pero sin esa frialdad que uno podría suponer de los alemanes. Amé esta ciudad. Lo mejor fue que la Libe nos hizo ver que ahora ya no podemos planear un viaje sólo pensando en lo que nosotros queremos hacer, de ahora en adelante hay que incluir panoramas para ella, así, buscando aplacar su aburrimiento, llegamos a Legoland e hicimos un paseo en barco por el Spree. Para ella fue lo máximo. Para mi, las últimas vacaciones en familia en un buen rato. Quedé feliz.

En estos días todo se está transformando en “la última vez que…”, pero me lo estoy tomando con andina. Lo he pasado chancho en estos 20 meses… claro que no quiero pensar en cuando me tenga que despedir de la Carolina, la Liz, la Loreto y la Vero… de sólo escribirlo se me escapan las lágrimas. 

Mis compañeras del curso de alemán, bellas mujeres del mundo de  Turquía, Kosovo, Bosnia, Eritrea, Buthán, Afganistán, Sri Lanka y otros países.




                                                              Los 3 y medio en Tübingen.




 Las delicias que mis compañeras cocinaron para la fiesta final del curso de alemán. Ese plato cubierto con papel de aluminio estaba lleno de niñitos envueltos mmmm ñam ñam!! Les hice chupete, obvio. Por supuesto que la comida turca fue la estrella del banquete, por la chita la comida rica!!


          La Libe en la cúpula del parlamento alemán, con su credencial al cuello se creía super poderosa.


                            La Libe en Legoland, paraíso para cualquier cabro chico.




                          Paseo en barco por el río Spree... ella lo pasó regio!!



jueves, 26 de abril de 2012

Los asados a la alemana

A mi me encantan los asados, no digamos que soy carnívora de letras mayúsculas, pero de vez en cuando me como su trocito de carne roja. Cuando digo que me encantan los asados, es porque me encanta el rito que hay en torno a esta actividad grupal (sólo debe ser bien fome o no?). El ponerse de acuerdo, que la cuota, que el copete, que las ensaladas, que el postre (cuando la cosa es más producida, o cuando hay hartas minas involucradas jiji), que dónde, quién presta la casa?!... y durante la preparacción del asunto surgen todas las personalidades qeu uno pueda encontrar en una sociedad, el líder que organiza, la que cacha como hacer todo, el que saca la vuelta, la que es seca para preparar copete, la escrupulosa que quiere todo limpio, la vegetariana que fue a puro compratir, el curao jugoso y el encargado de la parrilla, casi siempre hombre, que prepara el fuego y cacha el tejemaneje de los utensilios y cómo y cuándo cortar y aliñar la carne... en fin, lo mejor es que ocasiones para celebrar a un chileno/a nunca le faltan y acá hecho de menos eso, muuuuuuuuucho!! Echo de menos  los asados de mi papá, que son lejos los mejores del mundo, porque sabe cómo nos gusta la carne a cada integrante de la familia y además goza preparando el asado como nadie... es seco para la parrilla mi viejo!!

Pero ese sistema de la cuota y que tú traes esto y yo lo otro, acá en Alemania no corre... acá los asados son bien diferentes, ricos, pero diferentes.

La primera vez que alguien me relato su experiencia en un asado a la alemana casi me fue de espaldas cual Condorito. La cosa era más menos así (lo voy a relatar en primera persona, pero no soy la protagonista ya?): "mi novio me invitó a un asado en casa de unos amigos de él. Por razones de tiempo, quedamos en juntarnos allá. Yo no pedí mayores detalles a aparte de la dirección, total eran sus amigos y él me estaba invitando. Cuál no sería mi sorpresa cuando llegué al lugar y comencé a darme cuanta que cada uno llevaba su pedazo de carne y sus salchichas (acá el asado no es asado si no hay unos cuantos tipos de salchichas), su copete, en fin, todo lo que quisiera comer, lo ponía en la parrilla y se lo comía cuando estaba listo... yo parada ahí sin conocer a nadie, con un vaso de bebida en la mano que alguien que cachó que yo no tenía nada, me convidó, muerta de hambre, con un olor de los dioses saliendo de la parrilla  y esperando a mi novio, que más encima, venía atrasado... me quería morir... de vergüenza, de hambre, de rabia con mi novio..."

Vuelvo a ser yo... cuando me contaron esto no lo podía creer, lo que más me llamó la atención era que nade compartía la comida, o sea, si llevaste poco y te dio más hambre, jodiste!!. Mi impresión de los asados como rito acá en Deutschland fue bien malita en realidad, pero después tuve la ocasión de asistir a algunos que fueron bien distintos.

En resumen, acá la cosa es así, todos llevan su bandeja de carne, un extranjero llevará probablemente lo que se coma en su país para los asados, un chileno de seguro lleva carne roja, un alemán llevará carne de cerdo bien aliñada y las infaltables salchichas, que las hay largas, cortas, gruesas, finitas, de otros colores, a parte del típico color cecina que yo conocía, tipo longaniza, etc, otros el pollo y así... cada uno pondrá su aporte en la parrilla y entre todos van mirando y asando la carne. El copete se comparte, el pan se comparte, las ensaladas (cuando hay) también se comparten. Cuando la carne está lista, alguno la toma y la corta en trozos pequeños en una bandeja, que después circulará por las manos de todos los comensales. Para el caso del choripán, cada uno toma un pan, y cuando crea que hay una salchicha en su punto, la saca, la pone en el pan y se la come. De seguro habrá mayonesa, ketchup y alguna otra salsa picante que algún fanatico del chili llevará. Ah! y bueno, si hay un chileno, hay pebre!! 

Así de fácil, sin complicaciones de qué llevo yo, qué llevas tú, a quién le pasamos la plata, quién compra... todo es compartir.

Me gustó este sistema. Gente en torno a una parrilla, conversando, a veces le lleva su canto también, cuando hay niños, ellos juegan y la cosa es bien light y relajada. Aclaremos que esto yo lo he vivido en un ambiente donde hay mayoritariamente extranjeros, pero según me han contado, entre alemanes simpáticos la cosa funciona más o menos igual.

No cambio los asados de mi papá, ni las ensaladas de mi mamá y mi pebre (que me queda bien rico), pero volviendo a Chile voy a probar a ver cómo resulta esta metodología para organizar asados... quién dijo yo y se anota??. Los espero!!



Esta foto es de un asado con los compañeros de universidad del Coso, el motivo: el cumpleaños del Coso y la llegada de la primavera.

PS: por favor, que ningún vegetariano se sienta ofendido por mi relato, respeto todas las opciones y yo creo en la cadena alimenticia, qué le voy a hacer.


 

domingo, 8 de abril de 2012

Un domingo de Pascua a la alemana!!

Leí por ahí que la tradición del conejo de Pascua viene de Alemania, que representa la vida, la fertilidad y la llegada de la primavera. Y hoy, en mi segundo y último domingo de Pascua por estas tierras pude experimentar un domingo de Pascua muy a la alemana. He aquí los hechos.

La semana pasada conversando con mis vecinas en el jardín (en alemán, permítanme hinchar mi pecho de paloma por fa) quedamos en celebrar la búsqueda de huevitos en el jardín todos juntos. Así que ayer sábado santo, mi vecina de abajo se encargó de avisarnos que el evento era a las 08:30 de la mañana...

Y bueno, a esa hora figurábamos todos abajo, tres parejas con tres niñas de 4, 2 y 1 añitos.

Nosotros bajamos con unos cuantos huevos y conejos de chocolate como para ir escondiendo de a uno; y es que así había sido siempre en mi casa, los huevos se escondían de a uno, dentro de la casa y uno buscaba hasta que completaba la cuota correspondiente.

Pero acá la cosa es más producida. No se esconden huevitos por unidad, se esconden canastas con varios huevitos de distintos tipos y tamaños, llevan además otras golosinas, stickers, y regalitos varios. Guaaaauu!! y las canastas en cuestión eran bien bonitas. Mis vecinas le escondieron canastitas a la Libe, mientras nosotros poníamos grupos de huevitos por el jardín (como para salvar la falta de preparación al evento). Claro que mi sorpresa fue más cuando vi que no solo eran huevos de chocolate sino que también habían huevos de verdad (cocidos of course) pintados!!! y que la niña más grande los buscaba y se ponía igual de feliz al encontrarlos, como si fueran de chocolate.

De ahí nos quedamos conversando con mis simpáticos vecinos, tan amables ellos, como cachan que el Coso habla poco alemán, le hablan en inglés, pero conmigo es puro alemán... síiii, me creo la muerte y qué?. El asunto es que entre cholate y chocolate, un vecino empezó a pelar los huevos de verdad y se los comía como quien come uno de chocolate. La Libe por su parte quiso hacer lo mismo, y ahí estaba mi chiquilla comiendo huevo duro a las 9 de la mañana.

Fue una actividad bien bonita. Además hay que agregar que acá la gente adorna las casas y los jardines con conejos, flores y adornos varios para esta fecha. 

No es que quiera ser copiona o importar costumbres extranjeras, pero parece que el próximo año, en mi casa, la búsqueda de huevos va a incluir canastitas con cositas varias... total, la Libe lo pasó regio!!

              Aquí estamos con Ody, nuestro amigo que fue activo buscador de huevitos.


                            Terminada la búsqueda, con el tesoro en las manos!!

miércoles, 28 de marzo de 2012

Esa palabra llamada DISCRIMINACIÓN...


Hace como poco más de un mes atrás fui testigo de una escena infantil que me dejó con lágrimas en los ojos. Tres niñas rubias como el sol le gritaban a todo pulmón a un niño, de la misma edad más menos, que estaba al otro lado de la acera y que respondía con igual fuerza. De lejos sólo escuchaba gritos, pero cuando llegué a mi coincidió que ellos justo se pararon a “discutir” ahí, y mientras hacía todo el ritual de entrada, que toma unos cuantos minutos con la Libe, paré la oreja para entender qué era lo que se gritaban. 

“Los turcos son unos flojos, los alemanes somos muchos mejores, deberías irte a tu país, extranjero…” ese era el calibre de lo que las niñitas le gritaban al niño.  El niño en cuestión se defendía con el alma, gritaba desde sus vísceras, con una pasión que me apretó el corazón, desde la inocencia que se puede tener a los 8 o 9 años (no tenían más que eso) él respondía “en Turquía 15 euros de acá valen 20, allá el dinero vale muchos más que acá y yo nací en Alemania, no soy extranjero…”

Y siguieron caminando, gritándose, las niñitas con un desprecio feroz y el niño defendiéndose como león. Yo tomé a la Libe de la mano, me sequé las lágrimas y me entré a mi casa. Sólo pensaba que ésa era una razón suficiente para no quedarme en este país.  Y si quienes no entienden por qué no nos quedamos acá, teniendo tantas posibilidades, bueno, sólo les digo que jamás expondré a mi hija a una escena como esta. Ella siempre será extranjera acá y frente a eso y la posibilidad de que sea ella la que un día tenga que decir que la plata en Chile vale más que en Alemania, para mi no hay calidad de vida que valga la pena, no tengo energía para ser extranjera toda mi vida…

Por qué les cuento esto?? Me costó hacerlo, esta escena me dejó mal, pero ahora viendo todo lo que pasa en Chile con Daniel Zamudio, no puedo dejar de pensar en la palabra “DISCRIMINACIÓN”, en lo manipulada que ha sido por el lamentable final que tuvo ese joven.

Cuánto va a durar esta vez este reality en las redes sociales? De qué sirve que ahora todo el mundo diga que está en contra de la discriminación, si es una realidad que es pan de cada día en nuestro país.  Pensemos un poco no más en cómo somos cada día…

Cuántos usan la palabra mongólico para burlarse de otra persona cuando ésta tiene un actuar errático?

Cuántos usan el estacionamiento para personas con movilidad reducida o para embarazadas sin importarle un carajo?

Cuántos le dan la pasada a una embarazada en una fila en el supermercado, en el banco?

Cuántos nos hemos hecho los tontos cuando vamos en la micro o en el metro y no hemos dado el asiento a un adulto mayor o una mujer con su bebé en brazos?

Cuántos no hemos cruzado la calle si vemos que viene “un flaite” por nuestra vereda?

Cuántos dan plata a la teletón, dejan tranquila su conciencia y después usan a destajo la palabra discapacitado  o peor aun “enfermito” para referirse a las personas diferentes?

Cuántos responden “si esos niños son tan tiernos”, cuando alguien les habla de una persona con Síndrome de Down, aunque esa persona tenga 40 años?

Cuántos  hablamos de fachos hueones o comunistas come guaguas, para referirnos a los que tienen una opinión política diferente a la nuestra?

Cuántos nos hemos reído o burlado que alguien que viste diferente en la calle?

Cuántos de nosotros no hemos hecho bromas a alguien por su sobrepeso, porque pronuncia la ch como “sh”, porque tartamudea, porque es muy flaco/a, porque tiene una nariz grande, una boca grande?

La tolerancia no pasa sólo por aceptar una orientación sexual diferente a la que tiene una gran mayoría, creo yo. Para mi, la tolerancia es una actitud de vida, de la que debemos estar pendientes siempre hasta que se haga parte de nuestra vida, nos salga de manera natural y seamos capaces de contagiarla. No sólo con los que piensan como yo, sino también con aquellos que están en el polo opuesto.  Yo lo intento hace 18 años y créanme que no ha sido fácil… duele, y mucho. Mi hermana Amanda me ha enseñado que hay que intentarlo siempre. Cuando uno se esfuerza por ser tolerante, nos enfrentamos también  con nuestros prejuicios más arraigados y eso puede que no nos guste, claro que duele más ser discriminado y duele mucho más que discriminen a un ser querido. 

Me duele lo que le pasó a Daniel Zamudio, me da rabia e impotencia, pero no es el único, han habido muchos más que no han sido tan mediáticos. Hay muchos seres humanos que vemos día a día y llevan en silencio su dolor por nuestras actitudes.  

Yo tengo una hermana con habilidades intelectuales diferentes, de ahí surge mi trinchera para tratar de hacer de la sociedad un espacio más amable donde pueda vivir mi hermana. También tengo varios amigos homosexuales a los que adoro. Ahora soy extranjera y esto me ha sensibilizado frente a la realidad de un extranjero. Todos tenemos una experiencia de vida que nos mueve frente a una realidad que muchos no conocen.  

Es muy triste que Chile aprenda a punta de tragedias, ojalá no hayan más  personas como Daniel o como sus asesinos. Quizá este es un buen momento para reflexionar sobre esa palabra llamada discriminación e intentar generar cambios de mentalidad a nuestro alrededor... o de aceptar solamente que el otro no opina como yo y eso no lo hace mala persona... pucha qué es difícil.

Nadie tiene la vida comprada, y quienes tenemos hijos no sabemos qué será de ellos en el futuro, esa es para mi una razón muy fuerte para esforzarme por criar seres humanos íntegros, empáticos y respetuosos de las diferencias,  con la menor cantidad de prejuicios posible (loco porque eso como que también puede ser prejuicio). Por mi hermana. Por Daniel, para que descanse en paz y su muerte no sea en vano.

sábado, 11 de febrero de 2012

Esos -15º que me hacen llorar...

Nunca me ha gustado el frío... lo odio, con todo mi corazón. Prefiero mil veces atontarme de calor, que deprimirme de frío, así que podrán imaginarse lo que han sido estas últimas dos semanas de mi vida. No? no se lo imaginan?? Bueno, entonces les cuento un poco de mi experiencia con los -15º matutinos...

Con 0º, uno siente frío, pero uno se abriga y ya, pasó, puedes salir sin problema a comprar, a juntarte con las amigas, sacar a la guagua y nada, vuelves a tu casa y te despejaste, cambiaste un poco de aire, bacán!!

Ahora, en las últimas semanas, la temperatura fue bajando cada día más, entonces, al principio el -5º era como uuuuyy bbbrrrrrr qué frío... después ya con el -10º, uno pensaba ojalá que mañana suba un poquito la mínima, por la chita que hace frío!! pero todavía puedes apurar un poco el paso, ahora con -15º... oooohhhhhhh y salir diariamente a clases, a las 08:45 am, es una EX-PE-RIEN-CIA, con todas sus letras en mayúscula.

Porque no es que uno sienta un frío que te cala los huesos, nooooooooooooo señores, les voy a contar lo que a mi me pasa con esto, me duele la cara, me duelen los ojos, y no puedo respirar bien, tengo que respirar cortito, porque el aire frío quema por dentro, eso que me pongo la bufanda tapando la nariz, pero hay que tomar aire fresco porque o sino como que también uno se ahoga y me canso más y no puedo caminar rápido, ipso facto, me demoro más empujando el coche de la Libe.

La pobre Libe... ella va empaquetada de pies a cabeza, con su abrigo, doble gorro, doble guantes, doble bufanda, y todo lo que va debajo del abrigo: panthies, calcetines, chaleco, pantalón, etc. es GRUESO, y de ahí se va al coche, dentro de su saco de dormir. Ella mete las manitos dentro del saco y como que trata de esconder su carita y cierra los ojitos cuando vamos camino al curso.

Y uno anda igual de empaquetado, es como andar disfrazado de oso... aaayyyy si odio el frío!!!!

A esto súmenle que uno de los primeros días de bajas temperaturas cayó nieve, y como el termómetro no ha subido de cero en dos semanas, la nieve no se va, y es más, se va transformando en hielo, así que imagínense lo que es pasar por esos tramos de vereda con hielo caminando, con coche, como oso... ahí odio a esas personas que no limpian sus veredas,  por suerte has sido las menos.

Después de esto, uno llega al destino y acá por dentro todas las casas tienen super buena calefacción, entonces viene el proceso de sacarse tooodo el disfraz y lo mejor de todo, de respirar profundo, con el alma, y déjenme decirles que sentir cómo se llenan de aire tus pulmones, en estas circunstancias, es ultra placentero, es como que vuelve la vida y hasta me alegra, porque en más de una oportunidad me han invadido  unas ganas de llorar enormes del frío que he sentido, y he llorado, lo confieso.

En fin, ya me queda poco y espero que esta ola de frío pase pronto, y que las mínimas suban aunque sea a -5º y las máximas un poquito sobre cero. Ahora sólo espero que después de este invierno, los -5º que hacen de vez en cuando y de cuando en vez en Santiago no me hagan ni cosquillas... es lo mínimo no?